Para nuestra tristeza, el ultimo día formal del viaje. Lo que empezó un 15 de diciembre a Caracas, llegaba a su fin.
La ropa apesta! Tenemos desde Santiago de Chile sin lavar la moto y ya da lastima. La carretera no fue la mas divertida ya que es un trayecto netamente de autopistas, con mucho policía monitoreando el limite de velocidad.
La moto de Sergio siguió empeorando, por lo cual nos toco manejar a 100 km/h desde que salimos. El trayecto se hizo aburrido y lento ya que estábamos escoltando a Sergio. A 200 km de Buenos Aires Sergio decidió detenerse en una estación para montar la moto en una grúa. Gomez y yo seguimos adelante.
La entrada a Buenos Aires fue SENSACIONAL!! La idea era ir directo al lugar que coordinaba la exportación de la moto a Venezuela. Sin haberlo planificado, el GPS nos llevo por la avenida 9 de julio. La sensación de entrar a Buenos Aires y ver el Obelisco fue indescriptible. Este mes y medio montados en una moto rodando estos lugares fantásticos pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Cientos de fotos, muchos cuentos son lo que al final queda, y donde uno dice "nadie me quita lo bailao'". En mi caso, tuve durante mas de 10 soñando con este viaje, y de repente, hace 6 meses pudimos coordinarlo y hoy estoy acá, en Buenos Aires, para contar esta historia.
Gomez y yo nos paramos en un semáforo y celebramos. Sentimos un gran alivio recorrer Suramerica y después de mes y medio llegar a la ciudadb destino sanos y salvos.
Fuimos a Dakar Motos y coordinamos con Sandra la exportación de las motos a Venezuela. El tramite luce sencillo, lleno de papeles, pero nada del otro mundo.
En total, desde nuestras casas hasta Buenos Aires recorrimos aproximadamente 17.500 Kilómetros. Con mas o menos fallas, las motos se portaron muy bien. No tuvimos ningún incidente que lamentar, y hoy estamos en Buenos Aires para celebrarlo.
La experiencia de haber compartido viaje con Martin, Carlos Dao, Carlos Gomez y Sergio fue sensacional. Todos son unos grandes compañeros de viaje, cargados de mucha cordialidad y amistad. Es increíble pensar que compartimos mas de 45 días, desayuno, almuerzo y cena, y que no haya habido un solo incidente desagradable, ningún mal gesto, nada!! A todos gracias por este viaje inolvidable, de mucho aprendizaje y de memorias que siempre recordaremos.
No podemos dejar por fuera a nuestros amigos (aquellos conocidos y aquellos desconocidos que nos siguieron en el blog o a través de los cuentos), a nuestras familias, a nuestras esposas por la paciencia de permitirnos hacer realidad este sueño. Lo malo, es que quedamos "picados de culebra"...ya lo habían advertido...."una vez que haces el primer viaje largo, no puede parar".
Parar cerrar este blog, en la ultimo entrada publicaremos las mejores recomendaciones del viaje.